Benvidas, benvidos, amigas e amigos

A paz é o camiño, e facemos camiño ó andar. A paz é un descubrimento, non unha conquista, dicía, Raimon Panikkar. A guerra e a violencia non son fatalidades biolóxicas. Aprendemos a ser violentos. Por iso temos que "desaprender" para ser pacíficos, que non submisos, nin súbditos, nin mansos. Federico Mayor Zaragoza di que a aprendizaxe da democracia é a pedagoxía da paz. E María Zambrano afirmaba que a paz é moito máis que unha toma de postura, é unha auténtica revolución, un modo de vivir, un modo de habitar o planeta, un modo de ser persoa.
A paz como cultura...

29 jun 2014

Crisis de la democracia (Ponencia presentada en las Jornadas Europeas de Ciudadanía y Derechos Humanos en el Parlamento Andaluz)



          ¿Crisis de la democracia?. El mismo hecho de que pongamos en el título de esta mesa redonda, "Sobre la educación para la ciudadanía democrática y los derechos humanos, la crisis de la democracia", significa, sin duda alguna, que cuanto menos dudamos respecto de la salud de nuestro sistema democrático.

En realidad nos estamos interrogando sobre la democracia que queremos, es decir, estamos afirmando que la democracia realmente existente no nos gusta. Aún resuenan en muchas conciencias los ecos de aquellos gritos del 15M: que no nos representan, que no!, la exigencia de una democracia genuína, ¡ democracia real ya! o Le llaman democracia y no lo es!.



          José Saramago, con acierto, decía: "La democracia en realidad no existe. (...) En mi opinión, afirmaba el Premio Nobel de Literatura, quien verdaderamente manda son instituciones que no tienen nada de democráticas, como el Fondo Monetario Internacional, las fábricas de armas o las multinacionales farmacéuticas?".

          Son cada vez más las personas que identifican, con razón, la democracia neoliberal actual con una democracia de baja intensidad, incluso con una democracia autoritaria (recordemos, por ejemplo, la ley si seguridad ciudadana, la ley de seguridad personal, la limitación creciente de derechos y libertades, el fin de la jurisdicción universal, la ley de tasas de la justicia de Gallardón o su contrarreforma de la ley del aborto... para que seguir). De hecho existen analistas que hablan de la dictadura de los mercados, eso que un amigo en Galicia tanto repite, los mandados de los mandados. Los gobiernos son vistos, son percibidos socialmente como los gabinetes de gestión de los intereses de los grandes poderes económicos y financieros, contra las mayorías sociales, la gente común, la ciudadanía democrática. 



          Hace poco, Intermon Oxfam, con ocasión de la Cumbre de Davos, ese lugar inaccesible entre montañas nevadas donde se reúnen las elites globales para helarnos el futuro a todas y todos, hizo público un demoledor informe que venía a resaltar un hecho: cuanta mayor es la desigualdad, menor es la justicia, y también menor resulta la democracia. Asistimos a una paradoja: mientras aumenta el número de regímenes democráticos en el mundo, la democracia, las bases y las condiciones de la democracia, dentro de cada estado, disminuyen. UNICEF ha publicado muy recientemente su Informe sobre pobreza infantil en España, más de 2.306.000 ninos y niñas españoles en situación de pobreza severa!.



        En realidad, a escala global, como repite el profesor Mayor Zaragoza, vivimos en una plutocracia, una minoría de estados, se llamen G7, G8 o G20, deciden por todas y por todos, por 196 estados soberanos, y lo hacen, en nuestro nombre?, al tiempo que vacían de contenido a la propia ONU, que tampoco es una democracia, como todos sabemos. Pero lo mismo acontece a escala nacional o local: la democracia se va desvaneciendo y, cada día más, la plutocracia tecnocrática y corrupta legisla y gobierna para las elites económicas, incluso sin ser elegida por cauces democráticos, recordemos Grecia o Italia, sin ir más lejos. Son, en realidad, los gestores de los grandes poderes, más y más alejados de la ciudadanía por muros de privilegios y barreras de incomprensión.

        Joan Subirats se preguntaba no hace mucho sobre que democracia tenemos y que democracia queremos. Constataba que entre 1945 y 1975, en tres décadas, se había reducido a la mitad la desigualdad en Europa Occidental como consecuencia de políticas redistributivas impulsadas por la socialdemocracia, cuando aún era relevante, y que se consolidaron luego de la IIGM, lo que conocimos, desde luego muy tarde y de manera muy débil aquí, como el Estado del Bienestar. Alguien lo calificaba, en nuestro caso, como Estado de Medioestar. Pero, desde 1975, estamos asistiendo a un progresivo y brutal proceso de transferencia de renta, de saqueo, de espolio, donde la desigualdad sigue aumentando y, de hecho, volvemos a tener niveles de desigualdad que nos retrotraen a la primera mitad del siglo XX. El Estado Español ve hoy como los logros sociales conseguidos, con tanto esfuerzo, se van deteriorando rapidamente y están ya, estructuralmente amenazados. Cuando Warren Buffet, un lobo de Wall Street, el número 13 en la lista Forbes, decía: "Claro que existe la guerra de clases, y los ricos la vamos ganando, acertaba. Para la gran mayoría de nuestra ciudadanía estamos ya en el Estado del Malestar.




        Se debe a que en esta confrontación entre los de arriba y los de abajo (los de arriba, los que se reúnen en Davos, los que ocupan las portadas de Forbes, el capitalismo especulativo y financiero, completamente desrregulado), los que alimentan los paraísos fiscales, cambiaron la economía productiva por una economía de casino controlada por ellos. Y sustituyeron, como trileros, los valores cívicos y democráticos por los valores del mercado, lo repite también con insistencia Federico Mayor Zaragoza.

        De la misma manera que más desigualdad significa menos justicia y menos democracia, significa también menos futuro para cada vez más sectores sociales, particularmente para la juventud, para los mas débiles y también para las clases medias, a cada paso más excluidas. Las cifras estadísticas son impresionantes y también brutales, más del 50% de los menores de 30 años no tuvieron nunca un empleo estable!!!. Y UNICEF, como he comentado, ha puesto sobre la mesa una realidad ignorada y oculta, la de la pobreza infantil hoy en la España del siglo XXI.

        Pero probablemente nos sobran diagnósticos y nos faltan acciones. Es tiempo de acción, para poner a las personas como prioridad. Y nos falta educación, más educación ciudadana, derechos humanos, interculturalidad, convivencia democrática, diálogo, entendimiento, acuerdo, cultura de paz en definitiva.

        Y se trata de proponer la democracia que queremos, porque parece evidente que la existente no sirve a la mayoría para resolver sus problemas, los problemas de las personas. El régimen salido de la Transición, la democracia que hemos construido, quizás no nos guste oírlo, está agotada. Más aún, podríamos decir que está agotada porque está podrida y huele mal, no importa para donde se mire.

        Cuando hablamos de una nueva democracia tendríamos que empezar por mirar para nosotros mismos. Un nuevo orden democrático, que sustituya al actual, tiene que comenzar por nosotros mismos. No podemos proponer a la sociedad una nueva cultura política (nuevas maneras de actuar y de intervenir políticamente, una nueva democracia, sí representativa, pero también participativa, mucho más directa, más horizontal, más transversal, más interactiva, 2.0 dicen algunos, menos vertical, menos autoritaria, más abierta y plural,  menos pasiva… no podemos proponerla, digo, si seguimos conduciéndonos por los métodos y las maneras de la vieja política, de la vieja democracia.



        Si algo puso de manifiesto el movimiento 15M, esa corriente de fondo que está removiendo la acción política, los marcos y los escenarios, fue justo la desafección con las actuales maneras y modos de participación política, con unas prácticas, discursos, actitudes y estructuras organizativas que están en abierta contradicción con lo que la sociedad necesita y reclama. Esa terrible contradicción entre lo que decimos y lo que hacemos, entre la prédica y el reparto de trigo, tan habitual, por otra parte.

        Todo lo que estoy reflexionando en voz alta está en directa relación con la democracia que queremos, una democracia genuina, interna y externamente, mucho más abierta y participativa, donde los valores cívicos y democráticos, la ética pública, las virtudes de ciudadanía, la honestidad, la decencia, la honradez y el compromiso sean las bases fundamentales de nuestra actuación pública. Y esto no viene con el libro de instrucciones. Todo lo contrario, debemos aprenderlo, debemos enseñarlo, en la familia, en las escuelas, en los colegios, en los institutos, en la universidad. Por eso decimos, como no a la educación para la ciudadanía y a los derechos humanos, como no?

        Junto con esto, claro que sí, radicalidad democrática, republicanismo cívico, transparencia, sustentabilidad, justicia social, protección de las personas, cultura de paz, diálogo intercultural, superación de la exclusión y la pobreza, compartir, partir con, convivencia democrática, mediación, resolución pacífica de los conflictos…

        Cuando hablamos de educación para la democracia, hablamos no solo de democracia representativa, sino también de democracia participativa, lo he comentado antes y lo reitero, porque no nos llega con que nos recuenten cada cuatro años, queremos contar, no simplemente ser contados; queremos ser protagonistas, actores, constructores de nuestro propio futuro, para dar cumplimiento a aquello que tan magníficamente gritó Madiba: "Soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma…. o lo que D. Francisco Giner de los Ríos entendía por educación: "Dirigir con sentido la propia vida".



        Boaventura de Sousa Santos, desde Coimbra y por todo el mundo, lleva años, reivindicando "democratizar la democracia….lo ha dicho en diversas publicaciones y particularmente en un libro con ese título.

        Desde nuestra perspectiva, educar para la democracia es una necesidad imperiosa, que debemos abordar sin dilación, y democratizar la democracia empieza por la educación, por su construcción en la propia escuela. 
Y para ello es imprescindible una materia obligatoria en el currículum escolar como la Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, para todas y para todos, junto con el tratamiento transversal de los valores cívicos y democráticos, la educación para una cultura de paz. Me permito recordar aquí que desde el año 2005, existe una ley española de fomento de la cultura de la paz, y desde el 2003, una similar en Cataluña. ¿Quien lo sabe?. Y en Galicia un proyecto que presentamos está paralizada en el Parlamento Gallego, desde el año 2010!.

          Ya se que Andalucía es una magnífica excepción con su Programa de Escuelas Espacio de Paz, con miles de profesores y profesoras, alumnado, centros educativos comprometidos con la cultura de la paz, un programa extraordinario que el profesor Mayor Zaragoza siempre recuerda y que yo, en su nombre, reconozco y admiro. Ya quisiera que un proyecto similar fuera una realidad en Galicia y en el conjunto del Estado.



          En Septiembre de 2010, Mariano Rajoy hizo unas declaraciones públicas, un llamamiento en los medios, se atrevió a reclamar en público, por dictado de los obispos, que había que objetar a la materia de educación para la ciudadanía y los derechos humanos, y llamó, sin rubor, a la desobediencia civil.  Nada más y nada menos. El que presume de moderado. Y anunció que suprimiría la materia, y lo hizo, aquí si que cumplió su programa electoral, volviendo a colocar la religión católica donde quería la Conferencia Episcopal, como Dios manda, frase que, como saben, remite como un mantra el presidente del gobierno.

          Por suerte, la oposición en pleno, ha firmado un acuerdo parlamentario, solemne, un compromiso ante la sociedad, por el que en el momento en que el PP pierda la mayoría absoluta, que deseamos sea pronto, Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos volverá a ser una materia obligatoria para todo el alumnado como ocurre en la mayoría de los países de nuestro entorno.

          Mientras tanto, aún cuando esta materia sea retirada oficialmente del currículum escolar por el PP, desde la Fundación Cultura de Paz, Federico Mayor Zaragoza lo ha reiterado, tenemos todo el derecho a objetar, a desobedecer, esa es nuestra obligación moral, como demócratas y como defensores de los derechos humanos.

          Quisiera hacer una breve referencia final a la Declaración sobre la Democracia que la Fundación Cultura de Paz y otras organizaciones internacionales estamos impulsando y que pueden encontrar completa en la página web de la Fundación. Una Declaración que como la de Derechos Humanos tendrá 30 artículos y que incluirá la democracia política, pero también la económica, la social, la cultural y la internacional con un proyecto muy concreto de reforma en profundidad de las Naciones Unidas.

          Por último algunas referencias, aunque sean muy generales, a la Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos.  Se trata de formar ciudadanos y ciudadanas competentes en el ámbito de la sociedad en la que viven, con virtudes cívicas, que les hagan más responsables y capaces de ponerse en el lugar del otro, del distinto, en todo lo que concierne a la vida pública o común.

          Nuestro alumnado debe aprender a convivir, compartir vivencias juntos, y a aceptar la riqueza de la diversidad.

          Y debe hacerlo desde la participación, desde el diálogo, desde la elaboración de proyectos comunes, la democracia como experiencia vivida y de derechos y deberes reconocidos y practicados, y sobre todo, en directa relación con la mejora de la convivencia escolar.

               Se preguntarán, pero por qué, por qué en un momento como este el gobierno del PP suprime la materia de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, contrariando al mismísimo Consejo de Europa, pues lo hace, simplemente, por que pueden hacerlo, porque tienen mayoría absoluta, porque están decididos, pero sobre todo, porque les dejamos.

          Finalizo, ahora si, con un poema de Federico Mayor Zaragoza, de su poemario, “En pié de paz” . Dice así:



La sumisión
ha terminado.
Hoy, después de siglos
de horizontes cercanos,
de miedo,
de obediencia,
la bruma se disipa
y el mundo entero
aparece a nuestra vista,
al tiempo que la vida
cobra un valor
incalculable,
sentido propio
que nos hace libres
y de alas grandes
para un vuelo alto.

A partir de ahora
se hará realidad
la radical igualdad
de los seres humanos.
A partir de ahora,
ciudadanos plenos
y no súbditos.




Muchas gracias.

10 jun 2014

Canto dano en tan pouco tempo...

   
Gerardo Conde Roa e Angel Currás

     Angel Currás, colega, profesor de instituto, tiña fama de ser un home tranquilo, prudente, sensato e responsable. Noutras palabras, pouco político... Quizais por iso parecía a persoa máis axeitada para tapar os excesos -coñecidos- do seu predecesor como Alcalde de Compostela, Gerardo Conde Roa, avogado, hoxe condenado por fraude fiscal, din que numerario do Opus, unha aposta persoal de Alberto Núñez Feijóo para a capital de Galicia e que gañou a maioría absoluta, para sorpresa del mesmo, por unha ducia de votos.
    Na cidade todo o mundo sabía quen era Conde Roa, algúns dicían Roña, polos seus negocios inmobiliarios, actividade profesional e unha vida persoal pouco acorde coa imaxe de congregante que quería dar. Tamén no PP local o sabían. Na oposición comentábase que Gerardo e a súa lista viñeran para forrarse. Con todo, ninguén podía imaxinar que a peripecia do PP en Santiago, en tan pouco tempo, dera para tanto.


 Xunta de Goberno Municipal no banco dos acusados

    E a realidade política superou á ficción do mellor fabulador. O concellal Angel Espadas, man dereita de Conde, azoute do botellón, unha das armas propagandísticas da campaña electoral, foi cazado borracho e durmido diante dun semáforo a altas horas da madrugada. Como xefe de gabinete do alcalde seguiu controlando os tecemanexes municipais, os servizos, as relacións coas empresas municipais privatizadas e rematou en prisión.
     Cando o propio Alcalde, Conde Roa, foi descuberto e condenado por fraude fiscal no marco das investigacións da chamada Operación Pokemon, tivo que dimitir, despois de moitas voltas, pero aínda gañou tempo e poder como para botarlle un pulso (e gañarllo) ó seu mentor, ó Presidente da Xunta de Galicia impoñendo mesmo o seu sucesor, a aquel profesor de instituto, nada político, pero que non tivo reparos en pasar por diante de quen fose para facerse co bastón de mando. E Paula Prado tivo que botarse a un lado. Por aceptalo, con moita resignación cristiá, foi recompensada coa portavocía na cámara galega. Outra vez a intervención do Presidente.


Paula Prado, portavoz dimitida.

    Mais as investigacións da policía xudicial seguiron e destaparon conversas telefónicas que evidenciaban non só as tremendas leas internas na familia compostelán do PP e do concello, senón o funcionamento apodrecido e as relacións viciadas coas empresas que contrataban servizos municipais, o dos "regalos de la ostia", as facturas infladas, colocacións irregulares, ameazas... e demais métodos mafiosos que chamuscaron tamén a carreira política da ex portavoz parlamentaria do PP, Paula Prado.
    A fotografía de toda a Xunta de Goberno do Concello de Santiago de Compostela no banco dos acusados nos xulgados de Fontiñas abriu portadas e telexornais, e tiveron que irse, logo de ser condenados e inhabilitados por un xuíz, foi nese momento cando tiveron que asumir, conxuntamente, responsabilidades políticas e xurídicas, faltaría máis!.

Gerardo Conde Roña, alcalde delincuente

     E o Presidente da Xunta de Galicia, mentor de Conde Roa, cómplice na súa substitución por Angel Currás, promotor de Paula Prado no Pazo do Hórreo, non só foi quen de aguantar ate a condena en firme de toda unha Xunta de Goberno, senón que permitiu que o Alcalde manobrara para perpetuarse no poder estando dobremente imputado, mesmo ate o instante en que pretendía anunciar publicamente o seu novo equipo conformado por persoas non electas e escollidas da sua corda. Neste tira e afloxa final, Currás tivo que ceder. Nas súas palabras de despedida dixo que non foi unha renuncia, non foi un cese, non foi unha dimisión, simplemente, unha renovación, unha solución excepcional para unha situación excepcional. Que grande Currás!, e segue de concellal. Un estrambote final propio do peor soneto.
     Pero as cousas que poden empeorar, empeoran, dicía o Murphy. E a historia aínda está por concluír, para desgraza da cidadanía compostelán.
    Co obxectivo de impedir a convocatoria de eleccións anticipadas dilataron todo o que podían esta podremia ate que xa legalmente non se podía recorrer á consulta popular pois queda menos dun ano para as locais de 2015. E botaron man dunha modificación legal pensada para Euskadi que permite cubrir as vacantes con persoas mesmo non electas, toma democracia!!!.


Agustín Hernández, D. Limpo.

    E nomearon alcalde ó último da lista, pola cara, outro dedazo de Feijóo, ó actual conselleiro de medio ambiente, Agustín Hernández, ó da mina de Corcoestro, ó do fracking, ó que acredita obras non realizadas, Don Limpo, para pasar o pano en Compostela e empezar xa, con tempo, a precampaña das municipais de maio do ano que ven...
    Polo medio, toda unha lexislatura para esquecer, un concello paralizado, internamente desmoralizado, unha cidade atónita, a marca Compostela polo chan, Santiago de Corruptela como exemplo de democracia autoritaria, de liortas de poder, de condutas mafiosas, de podremia e asco. Canto dano en tan pouco tempo.

Que tiempo tan feliz...

     O monarca polo menos dixo aquilo de "Perdón, me he equivocado, no volverá a ocurrir". Aquí, como non os corramos a votos, son quen de seguir. Si o lograran a responsabilidade sería toda nosa.







       


     

6 may 2014

O PROGRAMA ELECTORAL DE AGE EN EUROPA



     Ben sei que o PP e os seus altofalantes non paran, nin pararán, de salientar que AGE, Alternativa Galega de Esquerda, parte da Esquerda Plural e da European Left, é unha opción política antisistema (non hai mellor louvanza hoxe), e moi experta en romper o boato parlamentario. Ocultarán, como veñen facendo, todo o traballo propositivo e de control, mesmo nunha cámara asfixiada pola maioría absoluta conservadora do PP.
Dirán o mesmo en campaña electoral. AGE en Europa non ten programa nin futuro, está dividida. Sen entrar nas pinzas e nos ataques, máis ou menos sutís, contra de Lidia Senra, a nosa candidata, que algúns medios e moitos trolls xa empezaron con entusiasmo, aínda que aburran, sería razoable que botaramos unha ollada ós documentos de cada quen. E AGE en Europa presenta un Programa  Político e Social para as Eleccións Europeas de case que noventa páxinas que non pode ser todo retórica e ideoloxía baldeira. Digo eu..
Como tiven a honra de colaborar -cooperativamente- na súa elaboración, voume permitir destacar algúns aspectos que non sempre aparecen nos mitins, e sobre os que considero, desde a miña humilde perspectiva, que teñen moito interese.
Compre empezar por desmontar mitos. O acordo programático foi total entre Anova, Esquerda Unida e o Espazo Ecosocialista Galego. O Programa Político e Social agrupouse en sete grandes bloques: As razóns da política de AGE en Europa; A fronte de esquerda transformadora como alternativa; Democracia e participación; Economía e emprego; Medio ambiente e ecoloxía social. Soberanía Alimentaria e política agraria común; A Europa da Cidadanía e dos dereitos; Cultura, lingua e comunicación e, por último, A Europa da paz, da solidariedade e do internacionalismo.
Ademais de apelar á Europa dos Pobos como gran obxectivo, fixemos moito fincapé tamén na Europa da Cidadanía Democrática e das persoas, da sociedade civil, da xente do común, para facer fronte ás políticas austericidas da Troika, reclamando iniciativas como a Renda Básica Universal, a imposición sobre as transaccións financeiras internacionais (Taxa Tobin) e sobre as grandes fortunas, ou unha Axencia Europea de Rating, xunto cun Plan de Rescate das persoas e da cidadanía excluída, roubada ou desafiuzada e un Plan de Medidas Urxentes en I+D+i que facilite o regreso das mozas e mozos a Galicia e de apoio á investigación complementado con políticas activas contra da pobreza, a desigualdade e a exclusión, e un Plan Europeo de apoio á dependencia e a converxencia salarial europea.
Na profundización da democracia, democratizar a democracia que diría Boaventura de Sousa Santos, moi na liña das medidas de radicalidade democrática que compartimos, fanse propostas sobre referendos e iniciativas lexislativas populares en Europa, orzamentos participativos, consultas imprescindibles para tratados que afecten ás constitucións dos Estados, particularmente sobre intervencións militares, tratados de libre comercio, como o que se está a negociar secretamente cos EE.UU, protección ambiental e social, entre outros. Neste apartado, por exemplo, asúmense as medidas que as organizacións da sociedade civil europea, agrupadas na Alianza EYCA, fan sobre cidadanía democrática. 
       Quixera facer mención tamén á defensa dunha Europa Laica, o apoio á Carta Europea pola laicidade, a supresión do Concordato co Vaticano ou a materia de Educación para a Cidadanía e os Dereitos Humanos na que ocuparía un lugar relevante a educación para a igualdade entre homes e mulleres ou a prevención da violencia de xénero, aspectos que tamén teñen un lugar destacado no propio programa, feminismo e democracia paritaria, dereitos sexuais e reprodutivos, como os dereitos das persoas migrantes e xitanas, a protección e impulso do principio de xustiza universal, a protección e a tutela dos dereitos a nivel europeo e mesmo a proposta dun Relator específico de Dereitos Humanos na Unión.
  O capítulo dedicado á sustentabilidade ambiental, ecoloxía social, soberanía alimentaria e política agraria común, que tan ben coñece Lidia Senra, ocupa un lugar central sobre a base da defensa dos nosos sectores produtivos estratéxicos. Compre resaltar a asunción do coñecido como Programa da Terra presentado polas principais organizacións ecoloxistas internacionais para as Eleccións Europeas, con medidas relacionadas co comercio das emisións renovables, redución de gases de efecto invernadoiro, fondo económico e tecnolóxico a prol da sustentabilidade, prohibición da técnica do fracking…
  Para rematar, o capítulo 7, moi querido para min, a Europa da paz, da solidariedade e do internacionalismo, recolle moitas das reivindicacións que desde o movemento pacifista internacional, en particular, desde a educación e a investigación para a paz, vimos reclamando, como é a reforma en profundidade da ONU para que sexa realmente democrática e garante da paz, a defensa da xustiza e dos valores cívicos e democráticos, tan necesarios hoxe, xunto coa honestidade, a decencia e a honradez, parece mentira ter que reivindicalos!, do desarmamento, da prevención de conflitos, o control do comercio de armas, a independencia de Europa fronte das políticas de EE.UU e da OTAN, o rexeitamento das bases e dos drons militares, a disolución da OTAN, a promoción dunha Lei Europea de Fomento da Cultura da Paz, o respecto escrupuloso nas relacións internacionais dos dereitos humanos, a soberanía nacional e o dereito de autodeterminación, o rexeitamento da violencia armada como método para cambiar gobernos ou as ocupacións ou intervencións militares en territorios soberanos e o apoio decidido á supresión da pena de morte no mundo. Deféndese, ademais, unha Convención Internacional polo Desarmamento, a desnuclearización do planeta, a redución drástica dos gastos militares, a separación completa da presenza militar da vida civil ou a Memoria democrática fronte dos discursos racistas, xenófobos e neofascistas xunto cun Plan Europeo contra da Intolerancia e a discriminación.
Hai programa, teremos unha magnífica eurodeputada, Lidia Senra, e un moi bo candidato á presidencia da Comisión, Alexis Tsipras, líder da Syriza grega e da European Left, alternativa da esquerda transformadora europea ó bipartidismo decadente.

29 abr 2014

Si os mártires de Chicago levantaran a cabeza...

   





   O 1º de Maio é, sen dúbida, a data máis emblemática na historia do movemento obreiro internacional. Na súa propia denominación, á hora de definilo, empezan os matices e as diferencias: Día do Internacionalismo Proletario, Día da Clase Obreira, Día Internacional do Traballo, Día Internacional dos Traballadores... e poderiamos seguir. 
  Sen embargo, en orixe, cando o Congreso Obreiro Socialista, a II Internacional, o proclamou en París, en 1889, tratábase dunha xornada reivindicativa de homenaxe en conmemoración dos coñecidos como Mártires de Chicago, cinco anarquistas aforcados o 11 de Novembro de 1887, como consecuencia da famosa Revolta de Haymarket: Gerg Engel, Adolf Fischer, Albert Parsons, Auguste Spies e Louis Linng, un tipógrafo, tres xornalistas e un carpinteiro, logo dunha farsa de xuízo, xunto con outros condenados a cadea perpetua, ademais de miles de despedidos, na súa gran maioría inmigrantes, que reclamaban a xornada laboral de 8 horas, unha demanda que se foi facendo realidade progresivamente, desde finais do século XIX, xunto con outros dereitos sindicais e melloras nas condicións de traballo.
   Durante o século XX foron consolidándose, en moitos lugares do mundo, non sen esforzo e sangue, dereitos e liberdades sindicais que, na actualidade, están sendo recortados: salarios, condicións de traballo, xornada, estabilidade... aínda que, como sabemos, son tamén moitas e amplas as rexións do planeta que nin sequera teñen regulamentacións laborais, dereitos e liberdades mínimas recoñecidas.
    Coa escusa da crise, coa estafa da crise, e como consecuencia de políticas neoliberais regresivas, as clases populares, a xente do común, os traballadores e traballadoras, vivimos brutais restricións que afectan ó emprego (case que 6 millóns de parados, a metade sen prestación), ás condicións laborais (xornadas excesivas, horas extras non percibidas, temporalidade, precariedade, negación do dereito de negociación colectiva...), salarios que non sacan ás persoas da pobreza, e unha transferencia de renda en favor dos máis ricos, como nunca vivimos, e que agudizan, ate extremos descoñecidos, os niveis de desigualdade.
   Son tempos de gravísima emerxencia social, como o eran en 1886, de agresións feroces e continuadas contra dos dereitos das maiorías sociais, prestacións, pensións, axudas á dependencia, así como de recortes e privatizacións nos servizos básicos de sanidade, educación, benestar, atencións sociais.
   Hoxe calquera sabe que a austeridade, o austericidio, mata. Que as políticas ultraliberais provocan un sufrimento atroz nos sectores máis desfavorecidos, perda das vivendas, desafiuzamentos, imposibilidade de pagar as medicinas, hipotecas, e todo en beneficio daqueles que provocaron a crise, bancos e grandes corporacións financieiras que, por riba, rouban abertamente os aforros ás familias coas chamadas participacións preferentes ou subordinadas, sen que a xustiza sexa quen de condenalos.
   Os Estados, gobernados maioritariamente polas dereitas conservadoras, seguen as recomendacións dos culpables desta desfeita, rescatan bancos e grandes empresas, mentres esquecen ás persoas do común, ós desempregados, pensionistas, doentes, dependentes, traballadores e traballadoras, e clases medias, que ven diminuír as súas condicións de vida, laborais e salariais.
    Nestas circunstancias, de auténtica emerxencia social, o valor principal, como o foi en 1886, é o da unión, a forza da unidade, para frear e reverter as políticas que esnaquizan as nosas vidas e poñen en risco as das xeracións futuras.
   Por iso non comprendemos as múltiples convocatorias de mobilizacións neste 1º de Maio, algo que, polo demais, ven repetíndose, desde hai anos, para desgraza da clase traballadora. As organizacións sindicais seguro que teñen múltiples razóns para xustificar a súa decisión de facer convocatorias unilaterais, a cada cal máis peregrina, nin sequera son quen de confluír nun único lugar, como mal menor. Non. Polo menos, en Galicia, nas principais cidades e vilas, haberá tres manifestacións, en horarios e lugares diferentes, con reivindicacións distintas, cada cal máis auténtica, máis singular, máis única.
   Moitas persoas, desde hai anos, acoden, con desgana, ás varias convocatorias, mesmo a aquelas que poden simultanear. A maioría da xente desiste e queda na casa ou marcha, aproveitando o día festivo, coa familia e amigos, desenténdese, nun momento en que poñerse á marxe resulta un crime. De tal maneira que o 1º de Maio estase a converter nunha sorte de procesión laica múltiple, cada unha coa súa propia confraría, a única, a auténtica, a verdadeira..., cos seus respectivos pendóns, máis ou menos vermellos, cantos e consignas, para as súas respectivas parroquias, a cada paso máis diminuídas, para alegría e festa da patronal e dos grandes poderes económicos.
   Como dicía aquel multimillonario norteamericano, Warren Buffett, "Hai unha guerra de clases, e a estamos gañando os ricos..."
    

7 mar 2014

UCRAÍNA


Non é fácil achegarse ó conflito de Ucraína desde unha perspectiva, digamos, non contaminada. Nin sequera sei si é posible. Particularmente, para aquelas persoas que gustamos dos matices, que fuximos do branco e do negro, as que estamos incómodas coas gafas unidimensionais para ver de cerca ou de lonxe.
En Ucraína, como en tantos lugares, conflúen intereses moi diversos. Historicamente, naquel territorio, libráronse batallas horrendas, ocupacións militares, imperios en colisión, revolucións, deportacións en masa, experimentos agrarios, stalinismo férreo… e no imaxinario colectivo, moitos emocionámonos aínda coas escenas que o gran director ruso Serguéi Eisenstein levou ó cinema. Como esquecer a escaleira de Odessa do Acoirazado Potemkim!.
 

     Pero necesitamos compás, agarradeiras, referentes, principios, instrumentos precisos cos que aproximarnos a este conflito complexo que ameaza con traer, unha vez máis, no centenario da Gran Guerra, a violencia armada a Europa. Canto nos costa aprender dos erros do pasado!…
No meu caso manexo -como poido- valores que proclama a Declaración Universal sobre unha Cultura de Paz, aprobada pola Asemblea Xeral da ONU en 1999, pois para min supón unha boa referencia. Non se trata simplemente de educar para a paz, para os dereitos humanos e para a democracia. Trátase de superar a exclusión e a pobreza, defender o diálogo intercultural e a resolución pacífica dos conflitos desde a nonviolencia. Este podería ser un primeiro instrumento de aproximación.
O segundo, ó meu humilde entender, ten que ver coa legalidade e o dereito internacional, coa Declaración Universal dos Dereitos Humanos, os individuais, os colectivos, os ambientais… sen esquecer, obviamente, o dereito á libre autodeterminación dos pobos.
O terceiro, sería, é, unha actitude, un método, o diálogo, a palabra, a man tendida entre as partes, a negociación, a procura do entendemento e do acordo, o trasacordo que dicimos os galegos, coa renuncia expresa ó uso da forza e da imposición, mesmo ós feitos consumados de maneira unilateral.
O goberno de Vítor Yanukóvich non era precisamente un modelo de democracia e de respecto polos dereitos humanos. Tampouco estaba moi pola labor de consultar ó seu pobo sobre o que quería ser de maior, nunha encrucillada difícil, bascular cara Europa Occidental ou cara Rusia. Os intereses económicos, políticos, xeoestratéxicos, no limex da antiga Unión Soviética, estaban e están moi presentes.
O derrocamento violento de Yanukovich no Maidan contou co apoio da UE e dos EE.UU, cegos e cómplices coas milicias armadas de carácter neonazi que impuxeron os seus criterios con crueldade, mesmo ministros no novo goberno. Non foron moi respectuosos coa legalidade internacional e coa defensa dos dereitos humanos ou cos valores cívicos e democráticos. Non sorprende, polo tanto, que a UE e os EE.UU esquezan estes pequenos detalles ou que Rusia non acepte o golpe de estado como forma de cambiar un goberno. Ambos comportamentos políticos non son admisibles en democracia, cos defectos que esta teña.
Desde logo que a ocupación armada de territorios de Ucraína, particularmente, da Península de Crimea (unha República Autónoma), vulnerando a súa soberanía, con tropas non identificadas, aínda que con claro apoio loxístico, militar e político de Rusia, tampouco pode ser aceptada como un comportamento lexítimo e acorde coa legalidade e o dereito internacional.
Os feitos consumados, a escalada de declaracións e de xestos, por tódalas partes, a toma de posicións militares no terreo, as ameazas, directas ou veladas, as sancións unilaterais contra algún dos actores, atentan seriamente a paz en Europa, como tantas outras veces, e as fichas do dominó permanecen fraxilmente ergueitas, balanceándose, a punto de desencadear un proceso imparable.
Por iso son de agradecer os chamamentos ó diálogo, á mediación internacional, á procura de solucións xustas e duradeiras, rebaixando, por todas as partes, a tensión bélica, política, económica e xestual.
A actuación da UE, especialmente a de Alemaña, outra vez Alemaña, foi temeraria. Tanto nos movementos previos, alimentando a tensión, animando a confrontación contra o goberno lexítimo de Yanukovich, pechando saídas pacíficas e negociadas entre o goberno e a oposición, apoiándose en milicias armadas de signo neonazi, perfectamente recoñecibles no Maidan, como nos mellores tempos da Guerra Fría, ás portas de Rusia, e logo, coa marcha dos acontecementos, facendo seguidismo dos EE.UU no seu interese por debilitar o máis posible a influencia rusa, mesmo a costa de atentar contra da propia dependencia enerxética europea do gas ruso.
Si a actuación das autoridades europeas en Ucraína é lamentable, as declaracións do Ministro de Asuntos Exteriores do Reino de España, Sr. Margallo, diante do seu homólogo ruso, Sr. Lavrov, son dunha simpleza cósmica, propias da diplomacia vaticana.
A estas alturas, desde o meu punto de vista, o derrocamento violento de Yanukóvich vulnerou a legalidade e o dereito internacional. Como a ocupación militar rusa. Ou a decisión unilateral do Parlamento de Crimea de promover un Referendo de integración en Rusia volvendo á situación previa a 1954 coa graciosa doazón de Nikita Kruchev a Ucraína. Santa Rita Rita Rita…
Como se ve, a complexidade do conflito, como tantas outras veces, na vella Europa, ameaza con enredalo todo. Non sei si será posible xa volver ó momento previo á revolta do Maidan, retirar tódalas tropas invasoras, controlar as milicias armadas, abrir negociacións entre as partes, goberno e oposición, mediación internacional, respecto pola soberanía e a integridade territorial, eleccións libres e constituíntes, con garantía do dereito de autodeterminación… Quizais xa nada volverá a ser o mesmo en Kiev, en Odessa ou en Sebastopol por moito que soe insistentemente o teléfono roxo nun lugar non identificado do Kremlin…







26 feb 2014

O festín da cobiza



O Estado Español é hoxe o máis desigual de Europa agás Letonia. Zygmunt Bauman, catedrático emérito de Socioloxía na Universidade de Varsovia, remata o seu interesante libro, A riqueza duns poucos benefícianos a todos?, cunha magnífica cita de Arthur Koestler, da súa Autobiografía II, A escritura invisible, que di “A cegueira voluntaria é hereditaria”.

       Nin que dicir ten que Bauman refuta, con meridiana claridade, a pregunta que da título ó seu libro. De ningunha maneira a riqueza duns poucos, pouquísimos na actualidade, beneficia a maioría social. En absoluto. Cúmprese así a profecía de Mateo coa que abre a súa reflexión: “Porque ó que ten, daráselle máis e abundará, e ó que non ten, aínda aquilo que ten seralle arrebatado”. Como xa adiantara Adam Smith, “Onde queira que exista gran propiedade, hai gran desigualdade. Por cada home rico ten que existir, polo menos, cincocentos pobres”.

Hoxe en día, por desgraza, a tímida proporción establecida por Adam Smith está amplamente superada. Ben recente é o estudio de Intermon Oxfam que amosa como 85 ricos, riquísimos, acumulan tanta riqueza como 3.570 millóns de pobres, pobrísimos, en todo o mundo. A metade da riqueza do planeta está en mans do 1% da poboación. Que acaída era a consigna do 15M!, somos o 99%... E a situación de desigualdade no mundo, e na propia casa, non fai máis que empeorar. Na época da Ilustración, o di moi ben Baumann, o nivel de vida de calquera lugar nunca duplicaba ó da rexión máis pobre. Hoxe, o país máis rico, Qatar, presume de ter unha renda per cápita 428 veces máis alta que a do país máis pobre que é Zinbabue.

Os danos colaterais desta inxusta distribución da riqueza, a escala global, son  brutais, non digamos o sufrimento, pero a outra grande vítima da profunda desigualdade é, precisamente, a democracia, tamén recortada, chámanlle democracia e non o é!!!. A distancia que separa ós de arriba dos de abaixo na xerarquía social non para de incrementarse. A OIT estima que 3.000 millóns de persoas, case que a metade da poboación mundial, vive por debaixo do limiar de pobreza, téñense que valer con menos de 2 dólares diarios!!!. As 20 persoas mais ricas do mundo, entre eles, o noso Amancio, teñen recursos iguais ós de mil millóns de pobres.

A situación é tan paradoxal que a diferencia entre os países mingua mentres que dentro de cada país a desigualdade medra. Un dos cambios máis dramáticos que se está a producir é a degradación progresiva das clases medias, a súa conversión paulatina no chamado “precariado”. Hoxe, o futuro dun neno ou dunha nena está claramente determinado polas súas circunstancias sociais, por onde naceu e pola situación social dos seus pais, a boa estirpe, que diría Mariano Rajoy, e non polo seu propio talento e esforzo. Nos anos ’60, o salario medio dun director executivo era aproximadamente 12 veces maior que o salario medio dun obreiro fabril. Hoxe, está por riba das 531 veces.

Os neoliberais de tódalas pelaxes dan por feito que as nosas diferentes capacidades, como a nosa estatura, veñen determinadas polo nacemento. Para eles, as persoas pouco ou nada podemos facer para cambiar o noso destino. Entre as súas grandes mentiras está tamén a de pensar que o crecemento económico resolve tódolos males, que o consumismo desmedido achéganos á felicidade, que a desigualdade entre as persoas é natural e que a competitividade é o mellor camiño para acadar a xustiza social. Mentres se esforzan por facernos crer as súas mentiras, a desigualdade social está medrando a unha velocidade sen precedentes. As dez persoas máis ricas do mundo acumulan unha riqueza de 2.700 millóns de dólares, é dicir, toda a economía francesa, a quinta do mundo. O noso Amancio Ortega, propietario de máis de 1600 tendas de Zara, gañou, en 2011, 66 millóns cada día, tódolos días. E isto acontece, como os bancos, as grandes multinacionais, os políticos corruptos, nun tempo de austeridade máxima para a inmensa maioría, para o 99,9%.

Richard Rorty, en “Forxar o noso país: o pensamento de esquerdas nos EE.UU do s. XX”, afirma que “Mentres o proletariado estea distraído da súa propia desesperación con acontecementos ficticios creados polos medios de comunicación… os superricos non teñen nada que temer”.

E Daniel Dorling, pola súa parte, considera que da mesma maneira que durante moitos séculos considerouse normal a escravitude ou que as mulleres non puideran votar, “outras grandes inxustizas do noso tempo son, para moitos, sinxelamente parte da paisaxe da normalidade”.


Non hai beneficios na cobiza, para ninguén, só para os cobizosos. A este paso, a crecente acumulación de ira, de odio e de resentimento social, explotará con certeza e -de seguro- derivará en violencias e destrución, en saqueos e incendios, sona de algo?, de tantos e tantos excluídos do festín da cobiza… e o lamentaremos. Se quedara unha pinga de cordura, aínda que fose de egoísmo lúcido, alguén tería que mandar parar. Pero como dixo Koestler, a cegueira voluntaria é hereditaria…

21 feb 2014

Que democracia queremos?






Que democracia queremos?
Manuel Dios Diz
Espazo Ecosocialista Galego
Hotel Compostela, 20 de Febreiro de 2014
Acto de AGE*


Se nos interrogamos pola democracia que queremos, estamos afirmando que a democracia realmente existente non nos gusta. Aínda resoan en moitas conciencias os ecos daqueles berros do 15M: que non nos representan, que non!, a esixencia dunha democracia xenuína, a democracia real xa! ou Chámanlle democracia e non o é!

José Saramago, con tino, dicía: "A democracia en realidade non existe. (...) Na miña opinión, quen verdadeiramente manda son institucións que non teñen nada de democráticas, como o Fondo Monetario Internacional, as fábricas de armas ou as multinacionais farmacéuticas…"

Son cada vez máis as persoas que identifican, con razón, a democracia neoliberal cunha democracia de baixa intensidade, mesmo cunha democracia autoritaria (lei se seguridade cidadá, lei de seguridade privada, restrición crecente de dereitos e liberdades, fin da xurisdición universal), ou se queredes como a ditadura dos mercados, iso que Martiño Noriega tanto repite, os mandados dos mandados. Os gobernos son vistos como os gabinetes de xestión dos intereses dos grandes poderes económicos e financeiros contra as maiorías sociais, a xente do común, que diría Beiras.

Hai pouco, Intermon Oxfam, con ocasión do Cumio de Davos, ese lugar inaccesible entre montañas nevadas onde se reúnen as elites globais para xearnos o futuro a todas e todos, fixo público un demoledor informe que viña a resaltar un feito: canta maior é a desigualdade, menor é a xustiza, e tamén menor resulta a democracia. Asistimos a un paradoxo: mentres aumenta o número de réximes democráticos no mundo, a democracia, as bases e as condicións da democracia, dentro de cada estado, diminúen.

En realidade, a escala global, vivimos nunha plutocracia, unha minoría de estados, chámense G7, G8 ou G20, deciden por todas e todos, póñense por riba de 193, ó tempo que baleiran de contido á propia ONU, que tampouco é unha democracia. Pero o mesmo acontece a escala nacional ou local: a democracia vaise esvaíndo e, cada día máis, a plutocracia tecnocrática e corrupta lexisla e goberna para as elites económicas, mesmo sen ser elixida por canles democráticas. Son, en realidade, os xestores dos grandes poderes, máis e máis alonxados da cidadanía por muros de privilexios e barreiras de incomprensión.

Joan Subirats preguntábase sobre que democracia temos e que democracia queremos. Constataba que entre 1945 e 1975, en tres décadas, reducírase á metade a desigualdade en Europa Occidental como consecuencia de políticas redistributivas que se consolidaron logo da IIGM, o que coñeciamos, desde logo moi tardiamente e de maneira moi feble aquí, como o Estado do Benestar. Alguén o cualificaba, no noso caso, como Estado de Medioestar. Pero, desde 1975, estamos asistindo a un brutal proceso de transferencia de renda, de saqueo, de espolio, onde a desigualdade foi medrando e, de feito, voltamos a ter niveis de desigualdade que nos retrotraen á primeira metade do século XX. O Estado Español ve hoxe como os logros sociais conseguidos con tanto esforzo se van deteriorando rapidamente e están xa, estruturalmente ameazados. Cando Warren Buffet, un lobo de Wall Street, o número 13 na lista Forbes, dicía: "Claro que existe a loita de clases, e os ricos a imos gañando”, acertaba. Para a gran maioría da nosa cidadanía estamos xa no Estado do Malestar.

Débese a que nesta confrontación entre os de arriba e os de abaixo (os de arriba, os que se reúnen en Davos, os que ocupan as portadas de Forbes, o capitalismo especulativo e financeiro, completamente desregulamentado), os que alimentan os paraísos fiscais, mudaron a economía produtiva por unha economía de casino controlada por eles. E substituíron, como trileiros, os valores cívicos e democráticos polos valores do mercado.

Da mesma maneira que máis desigualdade significa menos xustiza, menos democracia, significa tamén menos futuro para cada vez máis sectores sociais, particularmente para a mocidade, para os mais febles e tamén para as clases medias, a cada paso máis demediadas. As cifras estatísticas son abraiantes. Por exemplo: máis do 50% dos menores de 30 anos non tiveron nunca un emprego!!!

Pero abonda xa de facer diagnósticos que todas e todos partillamos.

Trátase de propoñer a democracia que queremos, porque parece evidente que a existente non serve para resolver os problemas das persoas. O bipartidismo, o modelo saído da Transición, a democracia case que orgánica, está esgotada. Máis aínda: está podre, fede por todas partes, non importa a onde se mire. Por iso consideramos que vivimos tempos de excepción, por iso é tempo de acción, de acción cooperativa e unida.

Cando falamos dunha nova democracia teriamos que empezar por mirar para nós mesmos. Un novo modelo democrático, que substitúa o actual ten que comezar por nós mesmos. Non podemos propor á sociedade unha nova cultura política (novas maneiras de actuar e de intervir politicamente, unha nova democracia, si representativa, pero tamén participativa, moito máis directa, máis horizontal, máis transversal, menos vertical, menos autoritaria, máis aberta e plural, máis interactiva, menos pasiva…)… non podemos propoñela se seguimos a manexarnos polos métodos e as maneiras da vella política, da vella democracia.

Por iso, cando queremos facer chegar á cidadanía, á sociedade civil, aires novos de esperanza e de ilusión, non podemos, entre nós mesmos, na nosa vida persoal e social, pero tampouco internamente, nos partidos e nas coalicións, continuar a pelexar pola hexemonía. Somos e queremos ser un modelo de cooperación política, nós mesmos definimos o noso proxecto como unha cooperativa política, porque non cremos nos partidos guías nin nas tutelas nin no clientelismo… porque non acreditamos nunha vangarda que todo sabe e que todo entende, á marxe da cidadanía, dos movementos sociais… porque reclamamos o noso dereito a construír unha nova cultura política, mesmo cometendo erros, que de ben seguro cometeremos. E serán erros lexítimos, erros dunha cidadanía libre que constrúe o seu futuro partillando o seu presente.

Se algo puxo de manifesto o movemento 15M foi precisamente a desafección coas actuais maneiras e modos de participación política, cunhas prácticas, discursos, actitudes e estruturas organizativas que están en aberta contradición co que lle propomos á sociedade. Esa terrible contradición entre o que dicimos e o que facemos, entre a prédica e o reparto de millo.

Todo o que estou a comentar está en directa relación coa democracia que queremos, unha democracia xenuína, interna e externamente, moito máis aberta e participativa, onde os valores cívicos e democráticos, a ética pública, as virtudes de cidadanía, a honestidade, a decencia, a honradez e o compromiso sexan as bases fundamentais da nosa actuación política.

Xunto con iso, claro que si, radicalidade democrática, republicanismo, transparencia, sustentabilidade, xustiza social, protección das persoas, cultura de paz, dereito a decidir todo, soberanismo cívico, como eixes centrais sobre os que vertebrar un novo proceso constituínte.

Cando falamos de democracia participativa, facémolo porque non nos chega con que nos reconten cada catro anos, queremos contar, non simplemente ser contados; queremos ser protagonistas, actores, construtores do noso propio futuro, para dar cumprimento a  aquilo que tan magnificamente berrou Madiba: "Son o amo do meu destino, son o capitán da miña alma”.

A política ten que servir para que a sociedade evolucione, para resolver os problemas novos e vellos da cidadanía... se non é así, non vale… non nos vale, nin a nós nin a ninguén.

Desde a nosa perspectiva son tres as liñas básicas para orientar a nosa acción política:

•       Defensa dunha nova cultura da sustentabilidade ecolóxica e social
•       Participación cidadá e máis democracia
•       Defensa do ben común

Boaventura de Sousa Santos, desde Coímbra e por todo o mundo, leva anos, reivindicando "democratizar a democracia”.

Desde a nosa perspectiva, democratizar a democracia, aquí e agora, significa, reformar a lei e o sistema electoral, implantar a proporcionalidade, suprimir os limiares mínimos para obter representación nas cámaras, converter Galicia nunha circunscrición única, promover as listas desbloqueadas en todo os procesos electorais, establecer eleccións primarias para escoller as persoas candidatas, mesmo decidir por votación a orde dos postos nas listas entre afiliados e simpatizantes, e dotar ós programas electorais da condición de "contratos vinculantes" para que poidan ser requiridos polo Valedor ou Valedora no caso de incumprimento manifesto.

Para nós, Democratizar a democracia significa, agora, ampliar a obrigatoriedade legal de discutir en Pleno no Parlamento de Galicia as ILPs (Iniciativas Lexislativas Populares), implantar os referendos por iniciativa popular, as mocións de confianza popular, fórmulas de fiscalidade participativa, os orzamentos participativos, as prácticas de goberno aberto, os consellos e as estrutura de participación política en todo os ámbitos, as redes de participación cidadá…

Débese limitar por lei o número de mandatos en cargos electos, así como aprobar mecanismos de revogación, prohibir a acumulación de cargos, suprimir os privilexios aparellados ó cargo, establecer topes máximos de remuneración, a obrigatoriedade dos debates electorais e máis a limitación de gasto nas campañas e dotarnos dunha lei de financiamento estrito dos partidos…

Estas son algunhas das nosas propostas para democratizar a democracia. Non están todas, probablemente falten moitas máis, pero queremos poñer en marcha este proceso acompañando e acompañados pola cidadanía galega. Xuntos, xuntas, porque efectivamente, xuntos podemos… e, ademais, debemos.

Remato xa, Vicens Navarro, onte, dicía que “Democracia e benestar, e calidade de vida son, pois, as dimensións claves que deberían definir ás esquerdas. Democracia como fin, e democracia como estratexia”.


Moitas grazas.


* Texto da intervención no Acto de AGE en Compostela sobre: Que democracia queremos?