Benvidas, benvidos, amigas e amigos

A paz é o camiño, e facemos camiño ó andar. A paz é un descubrimento, non unha conquista, dicía, Raimon Panikkar. A guerra e a violencia non son fatalidades biolóxicas. Aprendemos a ser violentos. Por iso temos que "desaprender" para ser pacíficos, que non submisos, nin súbditos, nin mansos. Federico Mayor Zaragoza di que a aprendizaxe da democracia é a pedagoxía da paz. E María Zambrano afirmaba que a paz é moito máis que unha toma de postura, é unha auténtica revolución, un modo de vivir, un modo de habitar o planeta, un modo de ser persoa.
A paz como cultura...

31 ene. 2012

Un día escolar pola paz magnífico...





   Pasou o 30 de Xaneiro, Día Escolar pola Paz. E como dicimos en Galicia, pasou o día, pasou a romaría... pero non está de máis, lembralo.
   Temos que empezar por recoñecer que a idea dos Paraugas pola Paz foi excelente. Seguida con entusiasmo por moitos colexios e escolas infantís, nas aulas de plástica, especialmente, decoráronse centos deles. Tanto no acto que celebramos pola mañá na Casa de Rosalía de Castro, en Padrón, como pola tarde, no Auditorio da Cidade da Cultura, o traballo dos cativos e cativas, coas súas profes, foi magnífico. Tivemos ocasión de velo e de recoñecelo cos aplausos dun público entregado, pais e nais, sobre todo.




   Na Casa de Rosalía, nenos e nenas moi pequenos, de tres, catro e cinco anos,  acompañados polo seu profesorado, colocaron os seus paraugas, grandes, pequenos, cheos de cor, ó pé da Casa Museo, unha foto de familia, fantástica. No Salón de Actos poemas, cancións, representacións, das unitarias, do IES Camilo José Cela, do Xelmírez II de Santiago, da Asociación Ambar de Riveira. Un acto fermoso como poucos co patrocinio da Fundación Rosalía de Castro, coa súa presidenta á fronte, Helena Villar Janeiro, coa testemuña da concellala de educación, os medios, as teles, e as cámaras de fotos a todo gas...o paseo pola Horta da Paz un final estupendo para unha mañá soleada que acompañou.


   Pola tarde, o Auditorio da Cidade da Cultura vestiuse de cor e paraugas, nos accesos, no escenario, dos colexios de Vite II, López Ferreiro e Fontiñas, de alegría infantil, ó escoitar ó alumnado do IES Antón Fraguas tocar e cantar na apertura musical. O espazo cheo a rebentar, pais e nais, sobre todo, cámaras e flaxes, o concellal de educación, Angel Currás, a deputada Carme Adán e o deputado, Xaquín Fernández Leiceaga, profesorado, voluntariado...


   E foron subindo ó escenario, nenos e nenas, cos seus paraugas, con poemas, con peticións, con obriñas de teatro, e falamos, en representación do Seminario Galego de Educación para a Paz, do concello, e chegou o momento de Paúl Ríos, entrañable, humilde, modesto, como corresponde a un home de paz, clarificador, falou de Euskadi, agradeceu o Premio, dos amigos do Seminario Galego de Educación para a Paz, explicou o seu papel, sen protagonismos, facilitando, favorecendo, animando... a reconciliación, o acordo, a consulta, o diálogo, a forza da palabra, da persuasión, o insistencialismo.
   E clausurou Xoan Curiel, coa súa música, cos nenos e nenas facendo coros, un día fantástico para facer a paz de todos os días, grazas a todas e todos, parabéns.
   

20 ene. 2012

30 de Enero, Día Escolar por la Paz: Aquí seguimos, como el primer día



        Son ya muchos años. Muchas cosas han cambiado desde 1985, cuando empezamos a promover la celebración en las aulas gallegas el Día Escolar por la Paz. Teníamos pelo. Menos años. La misma ilusión. Vvíamos los finales de la Guerra Fría, que era caliente en muchos lugares interpuestos. El Muro de Berlín no había caído. Nadie podía imaginar que lo haría en cuatro años. Ni siquiera Gorvachov. Cantábamos “El Bayon de la OTAN”, con la Trinca, rataplan, rataplan, rataplan..., los euromisiles occidentales apuntaban a la ya muy desteñida URSS, y la Educación para la Paz empezaba.
         El desarme, obviamente, estaba en el centro de nuestras preocupaciones, y los Derechos Humanos, siempre los Derechos Humanos, el currículum de la noviolencia, la Declaración Universal de 1948, precisamente, el mismo año en el que Mahatma Gandhi, moría asesinado, ¡qué paradoja!.  
         Llorenc Vidal, un inspector de educación mallorquín, desde mediados de los años ‘60, venía animando, con desigual fortuna, a colegios e institutos, a conmemorar, cada 30 de Enero, aquel magnicidio. Él fue el auténtico impulsor de las primeras celebraciones en España del DENYP (Día Escolar de la Noviolencia y la Paz). Nosotros simplemente lo seguimos.
         Éramos muy pocos, unos aquí y otros allá, como diría el poeta Manuel María, desparramados por la geografía gallega, promoviendo iniciativas alrededor de esta fecha, Suso Jares, Calo Iglesias, yo mismo, en Vigo, en Catoira, y muy pocos centros más. Sin embargo, desde mediados de los años ‘80, la celebración se fue extendiendo, había ya una reivindicación concreta, un llamamiento al profesorado, las primeras Unidades Didácticas, los primeros encuentros, conferencias, mesas redondas, talleres..., tímidamente el Día Escolar por la Paz empezaba a conocerse, poco a poco, sin apoyos, de manera voluntaria, el profesorado se sumaba, y no era fácil. Blandos, conciliadores, ingenuos, utópicos... era de lo mejor que nos llamaban.
         Habría que esperar a la Ley de Educación del ‘90, a la LOGSE, para que la Educación para la Paz pase a ser un eje transversal obligatorio del currículo. Fue un cambio radical, propiciado, obviamente, por el trabajo previo de muchos grupos y organizaciones como la nuestra, en el conjunto del Estado, entidades de educación e investigación para la paz, agrupadas hoy en AIPAZ, que nacen en aquellas mismas fechas, algunas alrededor del Movimiento de Objeción de Conciencia, el MOC y de la campaña anti-OTAN.
         La transversalidad, es decir, que los objetivos, contenidos, metodologías, actividades, de la Educación para la Paz, atraviesen e impregnen el currículo en todas direcciones y, sobre todo, la vida de los centros, se fue convirtiendo, quizás sin quererlo, en tangencialidad, es decir, tocaba el currículo, en un día, por ejemplo, el de la paz, y luego desaparecía. También, debemos reconocerlo, hubo escaso interés institucional por ella, se hizo muy poco en formación del profesorado, se veía con mucha desconfianza, y el balance final no fue especialmente positivo. Muchas expectativas y pocas nueces. Por eso, la Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, que recogía muchos de los contenidos transversales anteriores, se hizo materia diferenciada y con profesorado específico.
         Y la Conflictividad y la Violencia escolar se vió, por fin, como un problema. Y Jokin nos dejó a todos fríos, en Hondarribia. Era 2004. Y comenzaron en serio los Planes Integrales para la Mejora de la Convivencia Escolar, los Planes de Convivencia de Centro, los Observatorios, los Equipos de Mediación y Tratamiento de Conflictos.
         Y aquí estamos, a las puertas de un nuevo 30 de Enero, persistiendo en la importancia de la celebración, pero, sobre todo, de la incorporación diaria de la Educación para la Paz al currículo, en la prevención de las violencias, en el fomento de la convivencia, en el apoyo a los equipos de mediación y tratamiento de conflictos, a la igualdad de género, los derechos humanos, el diálogo y la interculturalidad, la justicia y la noviolencia, los valores cívicos y democráticos, la ciudadanía, objetivos con los que simbolizar -en un día- el trabajo de todo un año, de tantos años.
         El Seminario Gallego de Educación para la Paz, igual que hace 26 años, ofrece su colaboración al profesorado. En su web: www.sgep.org pueden encontrar numerosos recursos didácticos, propuestas, como la de los Paraguas por la Paz, una manera muy vistosa y lúdica de organizar las celebraciones de este 2012.
         Y como en años anteriores, ese día, el 30 de Enero, lunes, tenemos una cita con el alumnado de Padrón en la Huerta de la Paz de la Casa de Rosalía de Castro, y por la tarde, la tradicional ceremonia de entrega del Premio Portapaz, en esta ocasión, a Paul Ríos, portavoz de Lokarri, Red Ciudadana Vasca por el Acuerdo, la Reconciliación y la Consulta, artífice de la Conferencia de Paz de Aiete, que dió paso al final definitivo de las acciones armadas de ETA, probablemente la mejor noticia del 2011.
         Felicidades y gracias a todo el profesorado, al que sigue considerando que la Cultura de la Paz merece la pena, que los Derechos Humanos siguen de actualidad, que los valores cívicos y democráticos no son una moda, y que la convivencia escolar, se construye,  la construimos, cada día, y todos los días, con las manos juntas, nunca alzadas, que diría Federico Mayor Zaragoza. Gracias.

Manuel Dios Diz es maestro, licenciado en Geografía e Historia por la USC. Preside el Seminario Gallego de Educación para la Paz y dirige la Fundación Cultura de Paz en Galicia. Forma parte del Observatorio Estatal de la Convivencia Escolar.

19 ene. 2012

Aquí seguimos, como o primeiro día...



30 de Xaneiro, Día Escolar pola Paz
Aquí seguimos, como o primeiro día
Manuel Dios Diz

    Son xa moitos anos. Moitas cousas teñen cambiado desde 1985, cando empezamos a promover a celebración nas aulas galegas do Día Escolar pola Paz. Tiñamos pelo. Menos anos. A mesma ilusión. Daquela viviamos os finais da Guerra Fría, que era quente en moitos lugares interpostos. O Muro de Berlín non caera. Ninguén podía imaxinar que o faría en catro anos. Nin sequera Gorvachov. Cantabamos o “Bayon da OTAN”, coa Trinca, rataplan, rataplan, rataplan..., os euromisís occidentais apuntaban a URSS, e a Educación para a Paz empezaba. O desarmamento, obviamente, estaba no centro das nosas preocupacións, e os Dereitos Humanos, sempre os Dereitos Humanos, a Declaración Universal de 1948, precisamente, o mesmo ano en que Mahatma Gandhi, morría asasinado, ¡que paradoxo!.
         Llorenc Vidal, un inspector de educación maiorquino, desde mediados dos anos ’60, viña animando, con desigual fortuna, a colexios e institutos, a conmemorar, cada 30 de Xaneiro, aquel magnicidio. El foi o auténtico impulsor das primeiras celebracións en España do DENYP (Día Escolar de la Noviolencia y la Paz). Nos simplemente o seguimos.
       Eramos moi poucos, uns aquí e outros acolá, como diría Manuel María, espallados pola xeografía galega, promovendo iniciativas arredor desta data, Suso Jares, Calo Iglesias, eu mesmo, en Vigo, en Catoira, e moi poucos centros máis. Sen embargo, desde mediados dos anos ’80, a celebración foise estendendo, había xa unha reivindicación concreta, un chamamento ó profesorado, as primeiras Unidades Didácticas, os primeiros encontros, conferencias, mesas redondas, obradoiros..., timidamente o Día Escolar pola Paz empezaba a coñecerse, pouco a pouco, sen apoios, de maneira voluntaria, o profesorado sumábase, e non era fácil. Brandos, conciliadores, inxenuos, utópicos... era do mellor que nos chamaban.
         Habería que esperar á Lei de Educación do ’90, á LOGSE, para que a Educación para a Paz pasase a ser un eixe transversal obrigatorio do currículum. Foi un cambio radical, propiciado, obviamente, polo traballo previo de moitos grupos e organizacións como a nosa, no conxunto do Estado, entidades de educación e investigación para a paz, agrupadas hoxe en AIPAZ, que nacen naquelas mesmas datas, algunhas arredor do Movemento de Obxección de Conciencia, o MOC e da campaña anti-OTAN.
         A transversalidade, é dicir, que os obxectivos, contidos, metodoloxías, actividades, da Educación para a Paz, atravesaran o currículum e a vida dos centros, en todas direccións, foise convertendo, quizais sen querelo, en tanxencialidade, é dicir, tocaba o currículum, nun día, por exemplo, o da paz, e logo desaparecía. Tamén houbo escaso interese institucional por ela, fíxose moi pouco en formación do profesorado, víase con moita desconfianza, o balance final non foi especialmente positivo. Moitas expectativas e poucas noces. Por iso, a Educación para a Cidadanía e os Dereitos Humanos, que recollía moitos dos contidos transversais anteriores, fíxose materia diferenciada e con profesorado específico.
         E a conflitividade e a violencia escolar veuse, por fin, como un problema. E Jokin deixounos a todos fríos, en Hondarribia. Era 2004. E comezaron en serio os Plans Integrais para a Mellora da Convivencia Escolar, os Plans de Convivencia de Centro, os Observatorios, os Equipos de Mediación e Tratamento de Conflitos.
         E aquí estamos, ás portas dun novo 30 de Xaneiro, persistindo na importancia da celebración, pero, sobre todo, da incorporación diaria da Educación para a Paz ó currículum, na prevención das violencias, no fomento da convivencia, no apoio ós equipos de mediación e tratamento de conflitos, igualdade de xénero, dos dereitos humanos, do diálogo e da interculturalidade, da xustiza e a nonviolencia, dos valores cívicos e democráticos, da cidadanía, obxectivos cos que simbolizar -nun día- o traballo de todo un ano, de tantos anos.
         O Seminario Galego de Educación para a Paz, igual que hai 26 anos, ofrece a súa colaboración ó profesorado. Na súa web: www.sgep.org podedes atopar numerosos recursos didácticos, propostas, como a dos Paraugas pola Paz, unha maneira moi vistosa e lúdica de organizar as celebracións deste 2012.
         E como en anos anteriores, ese día, o 30 de Xaneiro, luns, temos unha cita co alumnado de Padrón na Horta da Paz da Casa de Rosalía de Castro, e pola tarde, a tradicional cerimonia de entrega do Premio Portapaz, nesta ocasión, a Paul Ríos, voceiro de Lokarri, Rede Cidadá Vasca polo Acordo, a Reconciliación e a Consulta, artífice da Conferencia de Paz de Aiete, que dou paso ó remate definitivo das accións armadas de ETA, probablemente a mellor nova de 2011.
         Parabéns e grazas a  todo o profesorado galego, ó que segue a considerar que a Cultura da Paz merece a pena, que os dereitos humanos seguen de actualidade, que os valores cívicos e democráticos non son unha moda, e que a convivencia, constrúese,  construímola, cada día, e todos os días, tamén na escola, coas mans xuntas, nunca alzadas, que diría Federico Mayor Zaragoza. Grazas.

Manuel Dios Diz é mestre. Preside o Seminario Galego de Educación para a Paz e dirixe a Fundación Cultura de Paz en Galicia. Forma parte do Observatorio Estatal da Convivencia Escolar.

12 ene. 2012

Cando a Nécora deixou de ser un marisco...

  
 Sei que o máis sensato sería calar. O máis prudente. Protexerse co típico (e tópico) "deixemos que a xustiza faga o seu traballo" ou "respectemos os tempos xudiciais", frases un millón de veces repetidas e coas que, en moitas ocasións, acochamos a covardía. Mais como a insensatez e a imprudencia, neste caso, son virtudes cívicas que cultivo e a cacería está a piques de consumarse, vou falar.
   Sobre o xuíz Baltasar Garzón Real téñense dito (e escrito) moitas cousas. Os que o coñecemos persoalmente, mesmo na proximidade, certamente, non somos imparciais. Temos datos, anécdotas, comentarios, risas, cánticos... que a maioría descoñece. Por iso, a obxectividade, esa máxica ubicación dos neutrais, a pureza anxelical, non vai con nós. Dicímolo abertamente. Somos subxectivos. Pódenos o afecto, o corazón, os sentimentos, a distancia curta.
   Pero escoitamos, lemos, mesmo a persoas que recoñecemos, que admiramos, comentarios diversos, ben e mal intencionados, resentidos, vingativos, técnicos, xurídicos, xente do común, laudatorios. Baltasar Garzón, para ben ou para mal, levanta paixóns. Ten amigos incondicionais e, desde logo, inimigos poderosísimos. Incansables. Dentro e fora da xudicatura, nas audiencias, no Supremo, na política, nos partidos. Algúns, revirados, outros envexosos, e unha maioría social, agradecida. ¡Mágoa de máis como el!.
   Para nós o xuíz Garzón é un home honrado e valente, de Torres, Xaén, de orixe moi humilde, coraxudo, incansable, comprometido ata os tuétanos coa xustiza, cos dereitos humanos, coa vida, inimigo do narcotráfico e da violencia, respectuoso coas vítimas da ditadura, inflexible coa corrupción, por iso ten o noso respaldo e o de tanta xente de ben, aquí e en todas partes. 
   Non é perfecto, erra, como calquera ser humano. Sen embargo, no seu horizonte, nada máis lonxe que a inxustiza ou a vulneración consciente de dereitos e liberdades. É unha referencia internacional. Admirado, recoñecido, o xuíz español máis laureado. Unha autoridade, un exemplo, na persecución dos crimes contra da Humanidade, innovador na defensa da idea da xustiza universal. O caso Pinochet foi, sen dúbida, o máis coñecido. Naquel preciso momento, cando ordena a detención do ditador chileno en Londres, decidimos concederlle por unanimidade o Premio Portapaz. Desde aquela é socio de honra do Seminario Galego de Educación para a Paz. No seu despacho, na Audiencia Nacional, o conservaba, alí o vimos, con Carmen Durán, amiga fiel, hoxe vicepresidenta da súa fundación.
   Agradecémoslle a Garzón a súa coherencia, as firmes conviccións xurídicas, políticas, humanas. Como tanta xente do común. As mulleres da Praza de Maio arxentinas, nais e aboas, ós demócratas chilenos. Galicia enteira, porque ten unha débeda eterna con Garzón. Practicamente todo o  realizado contra do narcotráfico nas nosas costas é obra del, mesmo o uso do patrimonio dos narcos para actividades de recuperación dos toxicomanos, desde o instante en que todo o mundo coñeceu que a Nécora era algo máis que un marisco sabrosísimo. E Oubiña, Sito Miñanco e os Charlíns... saíron do anonimato protector. 
   E as familias dos asasinados e paseados durante a Guerra Civil e o franquismo, máis de 100.000 persoas aínda nas cunetas, ¡en pleno século XXI!, ou a cidadanía que sinte repugnancia e indignación por tanto chourizo protexido polas urnas. Porque de ben nacidos é ser agradecidos.
   Admírano os medios xurídicos internacionais, as numerosas universidades que o recoñecen a cotío cos seus máximos galardóns e distincións.
   E o apoiamos entidades como a Plataforma Galicia con Garzón, da que formamos parte. Porque sabemos que os malvados o temen e o odian, delincuentes, narcotraficantes, terroristas, ditadores e corruptos. Tíñanllas gardadas. E os Mans Limpias, ¡que vergoña! e Falange Española y de las Jons. Tramas escuras. Conexións. Fíos directos coa envexa e o rancor.
   Solidarizámonos con Garzón, porque o merece, polo que representa e simboliza. A cacería remata. Botalo da carreira xudicial, o obxectivo. Todo parece minuciosamente urdido. A democracia, o sistema xudicial, están a proba. Resulta difícil de entender que o primeiro condenado da trama que el destapou, a Gurtel, poda ser o propio Baltasar Garzón. Vivir para ver...
   Sabe que non está só. Sinte o cariño. Das mulleres e homes de ben. Como remataba Manolo Rivas o seu Manifesto de apoio, aquel que limos na Praza do Obradoiro, o 25 de Setembro de 2009, así queremos  poñer hoxe o fin:
 "É un cruel sarcasmo que a única persoa imputada respecto dos crimes do réxime fascista español sexa xustamente o primeiro xuíz que se atreveu a investigar eses crimes. Estamos ante un episodio máis da Historia Universal da Infamia".
Grazas a ti, Baltasar, a Nécora, empezou a ser moito máis que un marisco...

10 ene. 2012

30 de Xaneiro, Día Escolar pola Paz:Fuxir das rutinas





Cando nos achegamos a unha nova edición do Día Escolar da Nonviolencia e a Paz (DENYP), na súa denominación completa e tal como a acuñou Llorenç Vidal, alá por mediados os anos '60, en coincidencia co aniversario da morte violenta do Mahatma Gandhi, un 30 de Xaneiro de 1948, sempre nos asaltan as mesmas dúbidas. 

É verdade que a data foise consolidando co paso do tempo nos colexios e institutos, aínda que con tratamento desigual segundo os territorios e tamén en función dos niveis dos centros, non é igual o seguimento da celebración en educación infantil que en primaria ou en secundaria.

   Tamén é certo que nos Plans e nas programacións de centro e de aula, o 30 de Xaneiro, é unha data sinalada e recoñecida. Incluso as autoridades educativas do Estado e dalgunhas CC.AA. establecérona oficialmente e promoven a súa conmemoración. En Galicia, na actualidade, moi timidamente.

   Debemos recoñecer, así mesmo, que as cousas cambiaron moito en España, en Galicia, e no sistema educativo desde que o citado inspector mallorquino decidise impulsar esta efeméride. Unha data proclamada polas Nacións Unidas para celebrar cada 21 de Setembro e que aquí conviñemos, adaptándoa mellor ao noso calendario escolar, que tivera lugar, o 30 de Xaneiro.

   Particularmente, a educación para a paz, os valores cívicos e democráticos, os dereitos humanos, a violencia, a discriminación, a fame, a guerra, a desigualdade, a inxustiza... iso que chamamos os grandes problemas non resoltos da humanidade, non existían nin nos currículos nin na práctica educativa de mediados dos anos '60 e por bastantes anos aínda, agás honrosísimas excepcións. O propio concepto de Educación para a Paz, os seus contidos e metodoloxías, empezan a construírse nos '80 e será a lei do '90, a LOGSE, a que promova a súa incorporación como un eixo transversal obrigatorio, cun balance, visto en perspectiva, non moi satisfactorio, fundamentalmente pola deixación das autoridades educativas. Esa foi unha das razóns para que os seus contidos fosen incorporados posteriormente á nova materia de Educación para a Cidadanía e os Dereitos Humanos como un complemento e reforzo do seu tratamento transversal. Unha asignatura que está hoxe na corda floxa e que a dereita política e relixiosa combateu irresponsablemente desde os seus inicios.

   José María Toro, con ocasión do Congreso Estatal da Convivencia Escolar celebrado recentemente en Xaén, insistía en que quizais, ademais de celebrar o Día Escolar pola Paz, cada 30 de Xaneiro, cousa que debemos facer e que el fai apaixoadamente, sería moito mellor (e desde logo máis efectivo) celebrar a paz de todos os días e preguntarmonos e interpelar ao alumnado sobre onde está a paz, en que lugar debemos buscala. Porque non está, como adoitamos crer, fóra de nós, nos grandes líderes mundiais, nos malvados, nin tampouco nas pombas que soltamos, ou nos paneis que debuxamos, nas mans de cores que estampamos en muros e corredores... como ás veces cre o noso alumnado, senón que debemos aprender a escoitar a voz de nosa propia conciencia (Jonan Fernández), dentro do noso corazón, desde aí é desde onde construímos a paz, cada día, connosco mesmos e cos demais. Tal e como o dicía maxistralmente o propio Mahatma Gandhi: "Os únicos demos que existen no mundo aniñan dentro do noso propio corazón".

   Tranversalmente, na materia de Educación para a Cidadanía e os Dereitos Humanos, nas horas de titoría, en todas e cada unha das materias, dentro e fóra das aulas, no Plan de Centro, no clima escolar, a educación é sobre todo atmosfera, dicía Henry Adams, temos que aprender a construíla e así celebrar a paz de todos os días, a convivencia, compartir vivencias xuntos, para que o 30 de Xaneiro, non se converta nunha rutina, para que a paz sexa algo máis que un conto de pombas e globos, flor dun día, cada ano, por moi brillante que sexa.

   Porque as rutinas, sabémolo moi ben, anulan a paixón e sen paixón dificilmente podemos aprender e educar para facer as paces, así en plural, fronte a todas as violencias.

   Pola nosa parte, o Seminario Galego de Educación para a Paz, suxire, nesta ocasión, reflexionar, debater, traballar sobre "A aprendizaxe da democracia na escola", sobre un texto magnífico de José Tuvilla, con distintos recursos e materiais que podedes baixar da nosa web: www.sgep.org

   Ademais, promovemos a campaña internacional "Paraugas pola Paz" moi lúdica e moi vistosa, na que o alumnado decora e debuxa sobre paraugas textos, cores, imaxes, para logo facer unha marcha ou exposición.

   Por último, o mesmo día 30, pola mañán, ás 12:00, como ven sendo habitual desde hai anos, convocamos a colexios e institutos da comarca de Padrón, na Casa de Rosalía de Castro, na Horta da Paz, nun acto no que os rapaces e rapazas son os protagonistas, len manifestos, poemas, representan obras e, nesta ocasión, desfilan cos paraugas decorados.

   Pola tarde, ás 19:00 horas, no Auditorio da Cidade da Cultura de Galicia, en Santiago de Compostela, ten lugar a tradicional cerimonia de entrega do PREMIO PORTAPAZ, o do ano 2011 corresponde a D. Paul Ríos, voceiro de Lokarri, polo seu papel e o da súa entidade na organización da Conferencia de Aiete, en San Sebastián, que deu paso ó remate definitivo das accións armadas de ETA. Pronunciará unha conferencia seguida de coloquio e a entrada será libre para calquera persoa interesada. Ó rematar haberá unha Cea de Homenaxe.

   Que teñamos, que teñades, un feliz Día Escolar da Nonviolencia e a Paz, neste 64 aniversario da morte de Gandhi,  para que o 30 de Xaneiro sexa o principio da celebración da paz de todos os días...