Benvidas, benvidos, amigas e amigos

A paz é o camiño, e facemos camiño ó andar. A paz é un descubrimento, non unha conquista, dicía, Raimon Panikkar. A guerra e a violencia non son fatalidades biolóxicas. Aprendemos a ser violentos. Por iso temos que "desaprender" para ser pacíficos, que non submisos, nin súbditos, nin mansos. Federico Mayor Zaragoza di que a aprendizaxe da democracia é a pedagoxía da paz. E María Zambrano afirmaba que a paz é moito máis que unha toma de postura, é unha auténtica revolución, un modo de vivir, un modo de habitar o planeta, un modo de ser persoa.
A paz como cultura...

20 feb. 2014

Valores, principios y virtudes cívicas



La educación para la paz reconfigurada
La perspectiva de las víctimas*
Xabier Etxeberría
Los libros de la Catarata, Madrid, 2013.

         Hace ya algunos años, con ocasión de unos Encuentros de Educación para la Paz que organizamos en Santiago de Compostela, conocí personalmente, a Xabier Etxeberría. Sabía de el por sus publicaciones, por su buen hacer en Bakeaz, por su trabajo profesional en la Universidad de Deusto, de la que hoy es catedrático emérito de Ética, y de sus preocupaciones y lineas de investigación. Por eso no me sorprende nada su último libro, “La educación para la paz reconfigurada” así como su enfoque principal, “La perspectiva de las víctimas”. Quizás no podía ser otra persona mas que Xabier Etcheberría, y desde la experiencia vivida (y sufrida) en el País Vasco, el que hiciera esta revisión en profundidad, de los contenidos, objetivos, metodologías de la educación para la paz, con el enfoque y la mirada de las víctimas, de todas las víctimas de las violencias.
        Victoria Camps, en el Prólogo, ya destaca que es precisamente la perspectiva de las víctimas, y en Euskadi, el elemento más innovador de esta necesaria publicación, en un contexto donde la tentación más fácil sería la de esconderse, la de ampararse en una supuesta neutralidad, que el autor califica de trampa y cobardía, para apelar a lo que llama “la empatía de la imparcialidad” porque frente a la justicia (o a la injusticia) no está permitido ser neutral.
        El profesor Etxeberría adelanta en su introducción su hoja de ruta, dar una panorámica de la educación para la paz, actualizar lo mucho hecho con un enfoque global frente a las violencias, así, como nos gusta decirlo, en plural, y con novedades muy relevantes, de la que no es la menor, la mirada de las víctimas, todas iguales y todas diferentes, con visión de universalidad, en el País Vasco, en el Estado y, particularmente, en América Latina, con la que el autor mantiene viejas querencias y preocupaciones.
        Quisiera destacar la completa y actualizada bibliografía, clasificada segun sus temáticas, así como el reconocimiento, al que me sumo, por el trabajo colectivo de Bakeaz y al equipo que participó en los debates previos de cada capítulo, varios de ellos amigos y colegas, como son: Martín Alonso, Galo Bilbao, Sara Maza, Javier Merino, María Oianguren y a Josu Ugarte,  a quien desde aquí mando un abrazo agradecido y de reconocimiento.
        Xabier Etxeberría, hace un muy pormenorizado recorrido sobre el enfoque y el alcance de la educación para la paz desde los años ’80, sus fuentes de inspiración, su fundamentación teórica, sus componentes iniciales, el enfoque socioafectivo... para resaltar, en cada ámbito, el enfoque substantivo de las víctimas. Analiza luego los agentes de la educación para la paz e incorpora a las víctimas como agentes, ¿a cuales?, a todas ellas, a las víctimas en sentido moral, todas las que sufren a consecuencia de algo, en su cuerpo, en su psique, en sus bienes... en su dignidad, las víctimas de todas las violencias, de la estructural, de la directa, de la cultural, para considerarlas educadoras, porque somos educados por las víctimas, de ahí la necesidad de visibilizarlas, aunque reconoce con acierto que no cualquiera víctima está llamada a intervenir directamente en el aula.
        En los referentes éticos generales de la educación para la paz considerados desde la perspectiva de las víctimas se detiene en los valores, en los pricipios y en las virtudes. También los violentos siguen conservando su condición de dignidad. La noviolencia, la desobediencia civil, la fidelidad a la memoria asentada en la verdad, la justicia restaurativa, el reconocimiento, las virtudes para convivir, las privadas y las cívicas, los horizontes y los modelos pedagógicos de la educación para la paz inspirados en las víctimas, están sustentando poderosamente una publicación que agradecemos, por su oportunidad, solidez y rigor.

* Comentario publicado en Cuadernos de Pegadogía en el número 442, correspondiente a este mes de Febrero.

        

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